Querida Madre Mia, Querida Madre Morena, hoy vengo a ti rendido a tus pies para agradecer tu misericordia y por haber intercedido por mi ante tu hijo Jesus. Bendecido fui de poder venerarte en persona este 2020 y cumplir mi promesa de regresar a verte. Hoy cierro un año difícil y pido nuevamente que intercedas por mi, para que llegue esa prosperidad a mi vida, con la cual pueda ayudar a los que me rodean. Escuchar las palabras de Fermin, que mi apoyo fue vital para sobrevivir, me hacen desear poder tener más para premiarlos a ellos al mismo tiempo.

Estoy seguro que el 2021 vendrá lleno de Bendiciones y retos, los recibo con el corazón abierto y de tu mano.

Así sea, así ya es.