Madre misericordiosa eres milagrosa y en ti confío ciegamente, te suplico humildemente que cubras con tu manto sagrado a mi hija y la protejas de todo mal, ayúdala a recuperar su salud, regálale la bendición de la salud en su cuerpo, en su mente y en su espíritu, ilumina a los médicos para que sean certeros y permite que los medicamentos funcionen a favor de su salud, rodeala de tus ángeles salvadores y alivia su alma, amén.