Virgen milagrosa, amada de Guadalupe, en esta oportunidad vengo ante tu presencia para encomendarme a ti,

te imploro para que utilices tu milagroso e infinito poder

para que me sanes de las enfermedades y no permitas que se acerque

a mí todas aquellas personas o espíritus malignos que desean el mal.

Te pido Virgencita Madre querida de Guadalupe

que me otorgues las fuerzas necesarias para llevar la carga

de todas aquellas pruebas que pongas en mi camino,

que permitas que a pesar de la circunstancia,

siempre permanezca de pie y que nunca se aparte de mí,

la fe y la esperanza que tengo puesta en ti.

Oh Virgen de Guadalupe, te imploro para que seas mi ayuda

y me protejas con el manto sanador y que hace milagros,

que guíes y seas luz para en mi camino,

en este camino que me ha tocado vivir tan dificultoso. Te pido que el poder de tu llama no se extinga de mi corazón, ayúdame a activar toda mi alma, mi cuerpo y mi mente para que

vuelva a tener salud, una salud grata, la salud que anteriormente poseía y que

podía disfrutar de todas las cosas, ya que tú tienes el poder de realizar milagros.

 Hoy te pido Virgencita de Guadalupe, que le otorgues sanación a toda mi familia, a mis amigos y a todas las personas que necesiten de tu sanación.

Ayúdame a tener una completa sanación a mi cuerpo y de esta manera

podré salir ganador.

 Por favor no te olvides de mí suplica, y ayúdame a mí y a mi hogar a mantenernos alejados de las enfermedades y dolencias que este mundo posee. Por tu bendita gracia y tu magnífico poder te doy las gracias porque sé que así será. Porque tú jamás me has fallado y has estado conmigo eternamente. Sé que me ayudarás.

En el nombre de Jesús

Amén.