Señora mía, humildemente me postro ante ti y te pido con sencillez que vengas a mi vida. Dejo en tus manos mis problemas y preocupaciones, y me abandono a tu bondad. Transfórmame Señor en un instrumento de tu gracia. Señor! Si tú quieres puedes sanar a Diana Hortensia Silva Lozada.