Señora, Madre Santísima, Virgen Pura, te suplico con mis más sinceras palabras y acciones que no desampares a nuestra querida Isabel que sufre hoy de una enfermedad de la cual tiene que ser sometida a una cirugía complicada.

 

Le pido a tu Corazón Misericordioso, querida y bendita Virgen, pues para ti no hay imposibles.

 

Tu inmenso amor la libere de dolores tan fuertes, que tu consuelo la ayude a entender la enseñanza en el malestar y que tenga una pronta recuperación.

 

Dale sanidad, Amada Santa. Tenla presente cuando al lado de Dios Padre y el Espíritu Santo mires hacia el mundo de los que te amamos tanto. Amén”.