Que Dios borre el pecado de sacrificio humano que sigue vivo en este país ahora bajo disfraces de cultos narcos o santeros. Que Dios destruya de tajo ese pecado y santifique a todas las razas y culturas de este país: indígenas, negros, mestizos y españoles. Y a todos los habitantes que aquí moran de cualquier etnia o raza que sean, que siempre los guíe la Luz Eterna que brilló al inicio para todos y es guía para el final. Que Dios que dio profetas y hombres y mujeres justos a todos los pueblos nos de muchos santos de todos los colores y razas para que el crisol de la creación no quede dominado bajo estándares estéticos coloniales, sino que sea Dios mismo quien colonice nuestro corazón con todas las formas que decidió manifestar para mostrarnos Su Gloria. Que podamos hacer lo opuesto a lo que hacen los narcos y pandilleros y que en lugar de que el dinero y los beneficios de la Tierra y de este país sean para ellos, sean para los que buscan la armonía y La Paz con Dios y su creación. Basta ya de ser juguetes de diablos disfrazados de santos, aunque esto implique una guerra santa y la canonización de tantas víctimas que han derramado su sangre en estas tierras por la avaricia de unos pocos.