Me llamo José, tengo 33 años y llevo con depresiones desde los 19. Desde el 1 de julio de este año se me ha agudizado la enfermedad. He tenido que dejar de trabajar desde el 1 de septiembre. Se me ha pasado por la cabeza quitarme la vida, me refugie en la pornografia y no consigo curarme. Estoy envenenado con la vida: sólo veo lo negativo, lo que no va bien y pienso como solución muchas veces en la muerte. Los médicos me dicen que es por mi forma de ser y porque tengo un carácter muy rígido. Necesito un milagro del Cielo para curarme. Estoy desesperado. Virgen de Guadalupe, ¡devuélveme la vida y librarme de este mal que me está quitando la vida!