Marcela Chavarría Olarte: Queridísima Madre mía de Guadalupe, Te doy gracias infinitamente por tu acompañamiento en este año de enfermedad y tratamientos médicos intensos; por tu amor, tu protección, tu consuelo, tu bendición  manifiesta a través de tantas personas que me han apoyado, a las que te pido bendigas;  especialmente por la unidad familiar que este proceso ha facilitado y por los buenos resultados, paso a paso… Así, quiero recibir el 2022, de tu mano y afrontando con confianza absoluta la voluntad de Dios.