Señora mía, yo no entiendo a los Padres de mi parroquia, no comprendo su forma de actuar ni hacer las cosas, yo no se si el Padre se haya enojado y me haya maldecido por lo que platicamos el otro día, tu conoces mi corazón y mi mente, si es voluntad de Dios y no capricho del Padre que me quiten de la GHSCJ, me voy por saber que es mandato de Dios, sin embargo, si me voy o no, ayúdame a juntar consagrados al Corazón de Jesús, con el apoyo de las demás GHSCJ del grupo, al menos eso si déjame hacer. Ayúdame, al final del día no es para mi, es para EL. Y si puedes ayúdame a conseguir un carro, porque estoy batallando mucho para llegar a mi trabajo. Intercede por mi Madre mía con tu Hijo, que nunca se ha oído decir que cosa alguna que se te pide has negado ni a Jesús tampoco. Gracias Madre porque se que intercederás, abre mi corazón para estar atenta y reconocer tu respuesta y reconocer su llamado.