Por el eterno descanso de María Ernestina Beltrán Álvarez para que Dios la tenga en su Santa Gloria, Dulce Madre no te alejes, tu vista de mi no apartes ven conmigo a todas partes y sola nunca me dejes, ya que me proteges tanto como verdadera Madre, haz que me bendiga el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.