Te pedimos humildemente que intercedas por nosotros ante nuestro Señor Jesucristo, que nos proteja de todo mal que nos estén haciendo, de todo peligro, de las malas intenciones y de cualquier cosa que pueda perturbar nuestra paz y la tranquilidad
Cubre nuestras vidas con tu manto maternal, guíanos por el camino del bien y no permitas que el miedo, la angustia ni la maldad tengan lugar en nuestros corazones.
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