Gracias Madre del cielo, por interceder por mi todos los días, por tu amor y por ayudarme a vivir cada dificultad con valor, paciencia y fe. Para el día de mi muerte alcanzar las promesas de Jesucristo.
Que siga acompañándome y escuchando cada oración. Por todas las santas almas del purgatorio, por el perdón de los pecados, por lo que agonizan hoy y por los enfermos olvidados. Amen y amen