Oración a la Santísima Virgen María

Oh María,
Sedes Sapientiae, Trono de la Sabiduría eterna,
ilumina mi entendimiento para buscar la verdad con rectitud
y abrazarla con humildad.

Mater Boni Consilii, Madre del Buen Consejo,
guía mis decisiones en medio de la incertidumbre,
para que mi juicio no se incline por la pasión,
sino por la prudencia que nace de Dios.

Refugio de los pecadores,
acógeme en tu misericordia cuando caigo,
y enséñame a volver con sinceridad al camino de la gracia.

Auxilio de los cristianos,
fortalece mi espíritu en la lucha cotidiana,
cuando la fe se ve probada y la esperanza parece desvanecerse.

Consuelo de los afligidos,
sostén mi corazón en la tribulación,
y hazme comprender que el dolor, ofrecido con amor,
puede convertirse en camino de redención.

Regina Pacis, Reina de la Paz,
apacigua las tempestades de mi alma
y concédeme esa paz que el mundo no puede dar,
para que, reconciliado con Dios,
sea también instrumento de paz entre los hombres.

Amén.