»A los pies de nuestra Señora de Fátima, elevamos hoy esta oración con el corazón roto por la despedida, pero lleno de una inmensa gratitud. Te encomendamos el alma de nuestra amada madre Ricarda Flores Ruelas, abuela, bisabuela y tatarabuela, quien hoy ha sido llamada a la presencia del Señor. Ella fue el pilar inquebrantable de nuestra familia, un faro de ternura y un ejemplo de amor infinito que unió y moldeó a tantas generaciones.
Madre Santísima, te pedimos que la recibas en tus brazos, la cubras con tu manto sagrado y la guíes hacia la luz eterna. Aunque su partida nos deja un dolor profundo y un vacío imposible de llenar, su hermoso espíritu, su bondad y sus enseñanzas vivirán para siempre en el corazón de quienes tuvimos la enorme bendición de amarla. Te suplicamos que le concedas el descanso eterno y que derrames tu dulce consuelo sobre nuestra familia para sobrellevar su ausencia. Que brille para ella la luz perpetua.
Con amor,
Jaime, Marcela, Richard y Liliana.»