Santísima Virgen de Guadalupe, Madre Mía:
​Hoy me acerco a ti con el corazón en la mano y lleno de fe para pedirte con mucha devoción por la salud de mi mamá, Liliana.
​Tú que eres el consuelo de los afligidos, te ruego que pongas tus manos sanadoras sobre ella. Te pido, madrecita, que le quites para siempre el dolor en sus rodillas que tanto la aqueja, y que esa fibromialgia que padece desaparezca por completo de su cuerpo.
​Cúbrela con tu manto sagrado, restáurale las fuerzas y concédele la gracia de que siempre se sienta bien, llena de energía, paz y libre de cualquier dolencia física. Que pueda disfrutar de sus días con alegría y que sienta tu abrazo maternal acompañándola a cada paso.
​Pongo la vida y el bienestar de mi mamá Liliana en tus benditas manos, confiando plenamente en tu compasión y en tu infinita bondad. Gracias, Madre mía, por escuchar mis ruegos, por no abandonarnos y por ser siempre nuestro refugio.
​Con profunda devoción y amor,
​Marcela Quirosderuelas